lunes, 24 de noviembre de 2014

Tipos de Insuficiencia Renal

Insuficiencia renal aguda (IRA):
La alteración de las funciones del riñón se produce de forma brusca. Las manifestaciones clínicas más habituales son las relacionadas con las 3 funciones principales, es decir, la función depurativa, la regulación del volumen de líquidos y la regulación de la composición de iones.

Por tanto, lo más habitual es orinar poco o incluso dejar de orinar y por tanto habrá retención de líquidos con aparición de edemas y en los análisis se objetivará un aumento de la Urea y Creatinina, así como una alteración en la composición de iones. En algunas ocasiones estas alteraciones pueden llegar a ser graves y necesitan tratamiento inmediato, incluso diálisis.

Insuficiencia renal crónica (IRC):
Los riñones son “órganos diana” de muchas enfermedades y de hecho los Nefrólogos solemos llegar a diagnosticar enfermedades que han podido pasar desapercibidas hasta entonces, a partir de profundizar en la causa de una Insuficiencia renal. A día de hoy, las causas que destacan como más frecuentes desencadenantes de IRC son la HTA y la Diabetes Mellitus, de forma que si no se controlan adecuadamente, pueden lesionar los riñones. Otras enfermedades son: enfermedades de la inmunidad (nefritis), las infecciones crónicas de los riñones (pielonefritis), los cálculos renales y enfermedades congénitas de los riñones y vías urinarias.

Si por algo se caracteriza la Insuficiencia Renal Crónica (IRC), es por su falta de síntomas  hasta que las alteraciones llegan a estadios muy avanzados, donde las acciones que se pueden llevar a cabo para retrasar lo máximo posible su avance, se ven mucho más limitadas que si se realizara un diagnóstico precoz de la enfermedad. Incluso en fases muy avanzadas, la implantación lenta y progresiva de las alteraciones conlleva una adaptación del organismo a los cambios producidos y por tanto una falta de manifestaciones percibidas por el paciente.

Insuficiencia Renal


La insuficiencia renal se produce cuando los riñones no son capaces de filtrar adecuadamente las toxinas y otras sustancias de desecho de la sangre. Fisiológicamente, la insuficiencia renal se describe como una disminución en el flujo plasmático renal, lo que se manifiesta en una presencia elevada de creatinina en el suero.
Todavía no se entienden bien muchos de los factores que influyen en la velocidad con que se produce la insuficiencia renal o falla en los riñones. Los investigadores todavía se encuentran estudiando el efecto de las proteínas en la alimentación y las concentraciones de colesterol en la sangre para la función renal.

Causas de la Insuficiencia Renal Aguda (IRA):

  • Necrosis tubular aguda (NTA)
  • Enfermedad renal autoinmunitaria
  • Coágulo de sangre por el colesterol (émbolo por colesterol)
  • Disminución del flujo sanguíneo debido a presión arterial muy baja, lo cual puede resultar de:
    • Quemaduras
    • Deshidratación
    • Hemorragia
    • Lesión
    • Shock séptico
    • Enfermedad grave
    • Cirugía
  • Trastornos que causan coagulación dentro de los vasos sanguíneos del riñón
  • Infecciones que causan lesión directamente al riñón como:
    • Pielonefritis aguda
    • Septicemia
  • Complicaciones del embarazo, como:
    • Desprendimiento prematuro de placenta
    • Placenta previa
  • Obstrucción de las vías urinarias

Síntomas de la Insuficiencia Renal Aguda (IRA):




  • Heces con sangre
  • Mal aliento y sabor metálico en la boca
  • Tendencia a la formación de hematomas
  • Cambios en el estado mental o en el estado de ánimo
  • Inapetencia
  • Disminución de la sensibilidad, especialmente en las manos o en los pies
  • Fatiga
  • Dolor de costado (entre las costillas y las caderas)
  • Temblor en la mano
  • Hipertensión arterial
  • Náuseas o vómitos que pueden durar días
  • Hemorragia nasal
  • Hipo persistente
  • Sangrado prolongado
  • Crisis epiléptica
  • Movimientos letárgicos y lentos
  • Hinchazón por retención de líquidos en el cuerpo
  • Hinchazón, por lo general en tobillos, pies y piernas
Cambios en la micción
  • Poca o ninguna orina
  • Micción excesiva durante la noche
  • Suspensión de la micción por completo



Tratamiento para La Insufiencia Renal Aguda (IRA):


Una vez que se encuentra la causa, el objetivo del tratamiento es restaurar el funcionamiento de los riñones y evitar que el líquido y los residuos se acumulen en el cuerpo, mientras estos órganos sanan. Generalmente es necesario permanecer de un día para otro en el hospital para el tratamiento.
La cantidad de líquido que usted tome (como las sopas) o bebe se limitará a la cantidad de orina que pueda producir. Le dirán lo que puede o no comer con el fin de reducir la acumulación de toxinas que los riñones normalmente eliminarían. Es posible que necesite consumir una dieta rica en carbohidratos y baja en proteínas, sal y potasio.
Se pueden necesitar antibióticos para tratar o prevenir la infección. Los diuréticos se pueden emplear para ayudar a eliminar el líquido del cuerpo.
Se administrarán medicamentos por vía intravenosa para ayudar a controlar los niveles de potasio en la sangre.
Se puede necesitar diálisis para algunos pacientes y es posible que esto lo haga sentirse mejor. Puede salvarle la vida si los niveles de potasio están peligrosamente elevados. La diálisis también se utilizará si:
  • Su estado mental cambia, si deja de orinar.
  • Presenta pericarditis.
  • Retiene demasiado líquido. 
  • No puede eliminar los productos de desecho nitrogenados del cuerpo.
La diálisis casi siempre será por corto tiempo. En raras ocasiones, el daño renal es tan grande que la diálisis se puede necesitar de manera permanente.
 

Prevención de la Insuficiencia Renal Aguda (IRA):
 
El tratamiento de trastornos como la hipertensión arterial puede ayudar a prevenir la insuficiencia renal aguda.
 
 

Causas de la Insuficiencia Renal Crónica:


La enfermedad renal crónica (ERC) empeora lentamente durante meses o años y es posible que no se note ningún síntoma durante algún tiempo. La pérdida de la función puede ser tan lenta que usted no presenta síntomas hasta que los riñones casi hayan dejado de trabajar.
La etapa final de la enfermedad renal crónica se denomina enfermedad renal terminal (ERT). En esta etapa, los riñones ya no tienen la capacidad de eliminar suficientes desechos y el exceso de líquido del cuerpo. En ese momento, usted necesitaría diálisis o un trasplante de riñón.
La diabetes y la hipertensión arterial son las dos causas más comunes y son responsables de la mayoría de los casos.
Muchas otras enfermedades y afecciones pueden dañar los riñones, entre ellas:
  • Trastornos autoinmunitarios (como lupus eritematoso sistémico y esclerodermia)
  • Anomalías congénitas de los riñones (como la poliquistosis renal)
  • Ciertos químicos tóxicos
  • Lesión al riñón
  • Cálculos renales e infección
  • Problemas con las arterias que irrigan los riñones
  • Algunos medicamentos como analgésicos y fármacos para el cáncer
  •  Flujo retrógrado de orina hacia los riñones (nefropatía por reflujo)
  • Otras enfermedades del riñón
La enfermedad renal crónica lleva a una acumulación de líquido y productos de desecho en el cuerpo. Este padecimiento afecta a la mayoría de las funciones y de los sistemas corporales, como:
  • Hipertensión arterial
  • Hemogramas bajos
  • La vitamina D y la salud de los huesos

Insuficiencia Renal Aguda-sobre-Crónica


La insuficiencia renal aguda puede estar presente encima de la insuficiencia renal crónica. Esto se llama insuficiencia renal aguda-sobre-crónica (AoCRF). La parte aguda del AoCRF puede ser reversible y el objetivo del tratamiento, como en ARF, es retornar al paciente a su función renal básica, que es típicamente medida por la creatinina del suero. Tanto el AoCRF, como el ARF, pueden ser difíciles de distinguir de la insuficiencia renal crónica si el paciente no ha sido seguido por un médico y no hay disponible un trabajo de base (es decir, muestras anteriores de sangre), para comparación.